Nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismo errores.Esta noche no voy a rogarte. Esta noche te vas, ya de veras.
Nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismo errores.Esta noche no voy a rogarte. Esta noche te vas, ya de veras.
Publicado por Luella en 20:12:00 0 comentarios
Algún día en algún momento puede que consiga decir a cada una de las personas que me he cruzado en la vida exactamente aquello que siento por ellas, aquello que le deseo, que le debo o incluso que le perdono o que quiero que me perdonen. Hacerlo. Y hacerlo únicamente por ser fiel a mis ideales, a mi sincera opinión acerca de que todas las personas como personas que somos nos merecemos una consideración. Una respuesta. Una muestra clara de que cualquier daño pasado fue accidental. Pero ese día, todavía no ha llegado. Puede que lo mejor sea esperar a ser famosa para que el mensaje le llegue a todo el mundo. Pensad que tengo en espera incluso personas que pueden haberse olvidado ya de mí. De momento habrá que seguir adelante. Tratar de dar lo mejor de nosotros mismos. Obligar a nuestro organismo a liberar mucha serotonina. (hay por ahí un tal mycobacterium vaccae que nos ha enseñado una de las mejores profesoras del mundo que puede facilitarnos la tarea. Por cierto gracias Marina por hacer del mundo de los microorganismos un rincón apasionante dónde perderse tras en momentos de frustración.) También puede ayudar proyectos como éste: http://www.lavoltadels25.cat/ Fue el objetivo de un joven de 25 años. "25 anys 25 persones 25 països". Es de esas cosas que te ayudan a recordar todo lo que tenemos todavía por descubrir. A recordar que el mundo está mucho más allá de estas fronteras.. de estas barrera burocráticas y estos encarceladores de mentes que tenemos como ministros de Educación.
Publicado por Luella en 0:12:00 0 comentarios
"Si juegas conmigo que sea en mi cama"
Increíble que me traiga tantos buenos recuerdos una frase semejante. Y no, no es con connotación sexual, es mucho mejor.
De verdad que por muy altos que sean a veces los picos de progesterona no puedo olvidar la reconfortante sensación de la amistad sincera, sencilla. No hay nada en el mundo que sea comparable.
Nada.
No importa ni siquiera el tiempo que dure. Ni que los caminos se separen o se reencuentren. Esos momentos.. esos momentos nada los puede comparar. Un baile, un absurdo, una palabra de aliento cuando ya no eres capaz de creer en ti mismo o ser un hombro en el que puedan llorar.
Ese amor tan sincero. Que no conoce el interés y ama porque ama, porque no lo puede evitar. Porque se le hace imposible no hacerlo.
Ese pensar en el otro desde tan profundo. Ese sentir que te acompaña a todas partes.
Y cuando acaba. Acaba. A veces te acompaña la melancolía, pero siempre siempre le sigue una sonrisa. Una sonrisa que sale desde la calidez de los recuerdos de afecto y lealtad. Como celulosa y hemicelulosa, y el recuerdo como proteínas, por ahí entre unos sentimientos tan fuertes que por mucho que se cambie de capa siempre reportan calor.
Gracias. 
Publicado por Luella en 1:28:00 0 comentarios
Publicado por Alice en 3:48:00 0 comentarios
Publicado por Alice en 16:37:00 0 comentarios
Hoy es día de pensar que a la mierda, que son todo obsesiones absurdas y en el fondo soy como un hombre y no sé sentir de verdad, solo encapricharme y querer juguetes nuevos. Supongo que es mejor que temores que se hacen realidad.
No sé cuántas veces habré escrito esto, pero es horrible cuando mis logros personales se ven empañados por ese vacío interior que al parecer solo puede llenar una persona con pene. Vaya traición más bestia a mis ideales.
Si consigo seguir como ahora, centrada en estudiar y punto, todo irá mejor. Excepto porque enloqueceré, pero bueno, no pasa res.
Publicado por Alice en 21:10:00 0 comentarios
Sigo sin entenderlo. Sigo sin entender qué le pasa al mundo con esto del sexo. Lo habremos dicho infinidad de veces, sí. Pero es que tener una conversación hace 24 horas sobre que si las tías acostándose con un chico la primera vez que le conocen no se hacen respetar me sigue molestando. Porqué no escucho más veces: vaya asco de hombres primarios repugnantes que son capaces de usar a la gente sólo para una noche fingiendo que la persona les gusta. Que pueden buscar a una persona hasta hacerle creer que están enamorados sólo para follar. Pero si es su culpa!!! Es su culpa que vean en el sexo su única meta vital. Si viesen algo más simplemente dirían, ostia, me entiendo con ella en la cama y la estoy conociendo, quizá lleguemos a algo o no. Si está buscando la satisfacción a través de sentirse único, es su problema y de una sociedad retrograda (cuantas r's). Los motivos que me dieron para decir que una mujer se hace respetar así fueron: - Claro porque si lo haces con él pensará que lo haces con todos. Y el problema? - Si les sigues las bromas sexuales se va a pensar que estás sólo para eso. Ahí sólo veo dos opciones. O se ha agilipollado ella antes de tiempo para ver que es un capullo y le sigue la corriente cuando no es lo que realmente quiere (cosa que pasa en un millón de relaciones bien formalitas de mi entorno, que hacen lo que le sale de los huevos a la pareja antes de quedarse solos). O bien, a ella también le gusta jugar. Y de ese puede que no espere nada más. Ahora bien no porque le guste jugar tiene que querer jugar con todos. Puede buscar otras cosas en otras personas, como hacemos todos en el resto de ámbitos de nuestra vida. De hecho escribiendo esto he recordado una idea del Segundo sexo, escrito hace qué.. 50 años?? Más?? Venía a decir de una manera muy pulida, que la mujer trata de retomar el control sobre el hombre a través del poder sexual, pero que al final vuelve dentro del bucle. Su poder resulta su esclavitud. Creer que puede dominarle escogiendo si proporcionárselo o no le obliga de nuevo a olvidarse de lo que quiere ella, de como lo quiere ella y vuelve a estar pendiente sólo de los deseos de los hombres. En serio. No estoy haciendo apología (que bonita frase) del menosprecio, del uso de las personas como si fuesen objetos. No. Muchas más veces nos habremos faltado a nosotras mismas de las que podamos contar. Pero no mezclemos conceptos. No mezclemos conceptos. Nos faltamos al respeto cuando renunciamos a lo que queremos, a lo que deseamos. Nos faltamos a nosotras mismas cuando permitimos que alguien nos haga sentir menos, nos vapulee, nos haga bailarle el agua. Cuando nos duele la cabeza pensando en que hemos hecho mal para no gustar a alguien. Eso sí es una falta de respeto. Punto nada más y nada menos.
Publicado por Luella en 1:33:00 2 comentarios